Medidas preventivas contra el estrés causado por Mala Praxis


estrés causado por Mala Praxis

Como especialista de la salud, existen aspectos que no puedes controlar al momento de tratar con el paciente, como su conducta, la información que revela con respecto a su malestar, el equipo médico con el que trabajas, etc. Por lo que debes prestar especial atención a cualquier falla para evitar fatales consecuencias, que podrían perjudicar tu profesión y vida personal.


Uno de los problemas que cada vez son más frecuentes entre los médicos es el Síndrome de burnout por Mala Praxis.


¿Qué es el estrés por Mala Praxis?


En su definición más sencilla se trata de la preocupación constante que enfrentan los profesionales de la salud ante el riesgo de que el paciente los demande por negligencia médica. Se trata de una conducta que está presente en doctores y enfermeras en ciertos momentos de su vida. Aunque al igual que ocurre con otros aspectos, si tomas las medidas preventivas puedes evitar padecerla.


Ahora bien, de acuerdo con la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) la mala praxis es toda infracción de parte del médico del deber propio de su profesión y más concretamente del deber de actuar con la diligencia objetivamente exigida por la naturaleza del acto médico que se ejecuta, según las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar.


Se refiere a la responsabilidad profesional por los actos realizados sin seguimiento a la diligencia o el beneficio del paciente y se identifica frecuentemente a partir de uno o más errores injustificados, por lo que implica culpa y, por tanto, responsabilidad de parte del médico.


Las cuatro principales categorías reconocidas son:


· Negligencia.

· Impericia.

· Impericia temeraria.

· Dolo.


Cómo evitar el estrés por Mala Praxis


Mientras que para que eso no te ocurra a ti es necesario que apliques los siguientes consejos en tu vida profesional. No importa si eres un recién egresado de la universidad o ya cuentas con años de experiencia porque a cualquiera le puede ocurrir.


Nunca te canses de informar al paciente


Aunque puedas sonar reiterativo, debes de preguntarle varias veces a tu paciente si tiene alguna duda. Cualquier parte que no entienda del todo se la debes de explicar para evitar malentendidos. Recuerda que jamás debes de permitir que una persona salga del consultorio con interrogantes.


Sigue de forma correcta las guías clínicas


Toma como base las guías clínicas para saber cómo actuar ante cada caso. Esto reducirá el riesgo de cometer errores porque para eso están pensadas. Todas están diseñadas para apoyar tu toma de decisiones en la atención de pacientes y existen para múltiples enfermedades y padecimientos.


Anota toda información relacionada con el paciente en su historial clínico


No sólo se trata de una recomendación sino de una obligación que tienes. Está asentada en la Ley General de Salud dentro a través de la NOM-004-SSA3-2012. Además, este documentado médico sirve como respaldo en caso de acusación por mala praxis.


Ofrece prioridad a los tratamientos con menor riesgo


Cuando existen varias alternativas para un paciente, lo mejor es siempre optar por la exploración, intervención o tratamiento con el menor riesgo posible.


No olvides leer: Tipos de responsabilidad profesional en enfermería

Fuente: https://bit.ly/3s6i1zd

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